Consejos para elegir la comida en el supermercado


Independientemente de nuestros hábitos alimenticios, todos tenemos que pasar por el supermercado para hacer la compra, pero en muchas ocasiones nos dejamos llevar por los llamativos embalajes y la publicidad que nos impiden elegir la mejor oferta que no necesariamente tiene que estar reñida con el precio.

Esta guía pretende ser una ayuda útil para elegir bien en el supermercado y sacar el máximo partido a nuestras compras, sobretodo si nos encontramos en medio de una dieta para adelgazar.

Lo que no debemos hacer cuando vamos a comprar:

  • No elegir productos que no contengan información completa sobre su composición o el fabricante (leer las etiquetas para comprobarlo)
  • No comprar el producto si el embalaje está defectuoso, pues podría haber sido dañado en el traslado.
  • No guiarnos por la decoración de los embases y la publicidad, para ello deberemos revisar todos los productos de las estanterías, incluso aquellos que no son conocidos o las típicas “marcas blancas” a veces tienen mucho que ofrecer.
  • Evitar todos los productos que incluyan en sus etiquetas componentes que empiecen por E, en su mayoría aditivos químicos perjudiciales sin ningún aporte nutricional.
  • Prohibido ir a comprar con hambre, puesto que seremos más proclives a comprar todos aquellos alimentos más golosos y menos saludables.

Lo que debemos hacer para comprar bien:

  •  Leer minuciosamente las etiquetas de los productos y familiarizarnos con los componentes para entender su lectura.
  • Elegir la mayor cantidad que podamos de alimentos frescos en nuestras compras, es decir aquellos que caduquen más rápidamente y que no estén embasados ni hayan sido procesados.
  • Cuidado con los nombres, muchas empresas utilizan nombres familiares para sus productos con el objetivo de crear confianza en el consumidor, los nombres deben ir en concordancia con lo que ofrecen, si a priori aparentan ser algo muy diferente, mejor no comprarlos.
  • Evitar productos que lleven maíz o soja en sus ingredientes. La legislación actual no obliga a las empresas a incluir en sus etiquetas cuando los componentes han sido alterados genéticamente, por lo que teniendo en cuenta que excepto los cultivos biológicos de maíz o soja, son en su mayoría transgénicos, conviene evitarlos por defecto.
  • Contrastar la información, hay muchos productos que en sus etiquetas ponen bajos en grasa o sin azúcar, pero la cantidad de calorías que contienen no concuerda con lo que dice en su composición, esto se debe a la gran cantidad de aditivos que les añaden para compensar “la ligereza en grasa” o el azúcar añadido, ante esta situación, es preferible elegir los alimentos azucarados y sin descremar, llevan menos aditivos y engordan igual.
  • Caprichos saludables. Si no podemos evitar darnos algún capricho, siempre es mejor elegir aquellos que más se acerquen a lo natural, por ejemplo, si nos apetece comer algo dulce, siempre será más aconsejable una pieza de chocolate negro con el 70% de cacao, que unas galletas con pepitas de chocolate incrustadas.

Se te ocurre algo más qué crees que deberíamos añadir a la lista? Deja tu comentario!

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